El tiempo y la observacion: aprendizajes para la Huerta

En este post quiero compartir algo diferente, esta vez no son consejos para cultivar, sembrar, evitar plagas, hacer esquejes o algunas de las deliciosas recetas que nos hacen el favor de enviarnos cada mes (que por cierto si no las has visto deberías echarles un ojillo), sino que son pensamientos que me gustaría mostrar como quien va a la plaza del pueblo a vender sus productos.

Foto: Jardín Botánico-UNAM [Kaowinston, Mayo 2017]

En la Ciudad de México existe un lugar maravilloso para relajarse y compartir ratos agradables con personas queridas y amadas, se trata del Jardín Botánico de la UNAM. Visité este lugar acompañado de una amiga con quien creo que comparto cosas tan profundas que incluso me da la sensación de que la conozco desde siempre y con quien comparto también un cariño muy grande por la naturaleza.

Este lugar para mí fue un detonante de ideas y sentimientos en mi cabeza, ya que combina pasiones que por azares del destino llevo en la sangre: El cariño por el cultivo y cuidado de plantas y la observación. Si hay algo que me encanta es observar alrededor. Ver con mirada de turista, el que no sabe nada, el que duda y el que pregunta la cosa más boba aunque los demás piensen que uno carga una tremenda ignorancia (lo cual es cierto) pero eso al final no importa mucho.

Vivo en una ciudad donde el tiempo es el oro líquido que se nos escapa de las manos —No tengo tiempo— gritan muchos. —Nos vemos luego, voy tarde— dicen otros. Personas corren de aquí para allá ¿A dónde va toda esa gente? ¿A dónde se dirigen con tanta prisa? y de un día para otro yo también voy corriendo ¿Por qué?

Nunca hay tiempo, siempre estamos buscando aprovecharlo al máximo, ganar más, pero como dijo el ex presidente José Mujica (2015) cuando habla acerca del consumo: Cuando compras algo no lo compras con la plata si no con el tiempo de vida que nos ha costado ganar esa plata y es miserable gastar la vida y yo diría que es miserable gastar la vida en tonterías.

Este espacio tan bello me permitió salir de lo cotidiano y pensar acerca de lo que significa el tiempo para nosotros y he llegado a la conclusión de que necesitamos observar más, hay que observar para aprender.

Por qué estoy diciendo esto en un blog sobre huertos urbanos, lo digo porque necesitamos tiempo para los cultivos de hortalizas, de plantas medicinales o de algún árbol que queremos sembrar en casa, y a pesar de que ese tiempo lo podríamos utilizar en muchas otras cosas, este acto nos regala una oportunidad única de aprender a ser paciente en un mundo que exige tanta prisa.

Veamos cómo se desarrollan las plantas ¿Será que llevan prisa? ¿Será que se les ha hecho tarde para dar flor? ¿Tal vez la semilla lleva una  hora de retraso para germinar? Necesitamos reaprender a observar, tener las pupilas con un signo de interrogación en el centro. Sólo las cosas importantes merecen de tiempo.

 

Me encanta ver los árboles cuando camino por la calle, es fascinante ver sus colores, sus hojas y los animalillos que viven en ellos. Con la observación nuestros cultivos se convierten en maestros; un día sales al ver esa pequeña ramita que crecía afuera y ya no está, en cambio hay un enorme árbol de una belleza descomunal, cómo lo consiguió? es un misterio. Para los árboles el tiempo no significa nada,  no viven el tiempo de otros, toman su manera de crecer a su estilo, poco a poco, paso a paso sin prisa.

Foto: El Árbol [Hernández Velasco, J. 2011]
                                                                                                                                                                                                                                                                                         
                                                                                                                                          

Recobremos la mirada del principiante, del niño, del turista, adjudiquemonos ignorantes, volvamos a aprender en el silencio, que nos permita recordar que también somos seres vivos y que nuestro tiempo aunque parece estar regido por un instrumento mecánico tal vez se encuentre en otro lado, tal vez signifique otra cosa.

                                                                                 Foto: Cerro Tlaxmalac, Guerrero

 

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About Fabiansembrador

Soy alumno del colegio de Bibliotecología y Estudios de la Información en la UNAM, pueblerino del estado del Guerrero en México, hijo de familia campesina lo cual me ha dejado como herencia un cariño muy grande por el campo, las plantas, los frutos, la tierra.
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